Síntomas

Vaginosis bacteriana e infecciones urinarias: cómo reconocer las señales a tiempo

Los cambios hormonales de la perimenopausia también afectan la microbiota vaginal y urinaria. Cómo reconocer los síntomas de la vaginosis bacteriana y las infecciones urinarias, y cuándo consultar a un profesional.

Vaginosis bacteriana e infecciones urinarias en la perimenopausia

Muchas mujeres llegan a la perimenopausia sin saber que los cambios hormonales de esta etapa también afectan su microbiota vaginal y urinaria. Reconocer los síntomas a tiempo es el primer paso para cuidarte mejor y saber cuándo consultar a un profesional.

¿Qué está pasando en el cuerpo?

Durante la perimenopausia, la disminución progresiva de estrógenos reduce la producción de lactobacilos, las bacterias "buenas" que mantienen el pH vaginal ácido y protegen frente a microorganismos dañinos. Cuando ese equilibrio se altera, aumenta el riesgo de vaginosis bacteriana (VB) y de infecciones urinarias (ITU) recurrentes.

Según un metaanálisis reciente, el síndrome genitourinario de la menopausia afecta a cerca de un tercio de las mujeres en fase perimenopáusica y a más de la mitad de las mujeres posmenopáusicas, con síntomas urinarios como urgencia, molestias e infecciones repetidas.

Síntomas de la vaginosis bacteriana

  • Flujo más abundante, de color grisáceo o blanquecino, de consistencia fina.
  • Olor desagradable, descrito frecuentemente como "a pescado", que puede intensificarse después de las relaciones sexuales.
  • Picazón vaginal ocasional o irritación durante o después del coito.
  • Ardor leve al orinar en algunos casos.

Muchas veces no hay síntomas

Más de la mitad de las mujeres con VB no presentan ningún síntoma perceptible, por lo que los controles ginecológicos periódicos siguen siendo fundamentales.

Síntomas de infección urinaria

  • Ardor o dolor al orinar (disuria).
  • Necesidad urgente o muy frecuente de orinar, incluso con poca cantidad de orina.
  • Molestia o presión en la parte baja del abdomen.
  • En casos más avanzados: fiebre o dolor lumbar, que requieren atención médica inmediata.

La uretra femenina es más corta que la masculina, lo que facilita el paso de bacterias hacia la vejiga; y en la perimenopausia, el déficit de estrógenos vuelve el tejido urogenital aún más vulnerable frente a estos microorganismos.

¿Cuándo consultar?

Si notas cambios persistentes en el flujo, el olor, ardor al orinar o molestias que se repiten más de dos o tres veces al año, es momento de hablar con tu ginecólogo/a. Un diagnóstico certero -mediante examen y, si es necesario, cultivo- es la única forma de identificar si se trata de vaginosis bacteriana, una infección urinaria, o ambas a la vez, ya que en ocasiones están relacionadas.

Aviso importante: este contenido tiene fines informativos y educativos, y no sustituye una consulta, diagnóstico o tratamiento con un profesional de la salud. Si presentas síntomas de infección urinaria o vaginal, te recomendamos acudir a tu médico o ginecólogo/a de confianza.

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